14 de mayo de 2006

Cuaderno de Bitácora, Día 165 - Conversaciones

- No lo sé.
- Claro que lo sabes.
- En serio, no lo se.
- Mientes.
- ¿Cómo vas a saber tú mejor que yo lo que se o dejo de saber?
- Porque lo leo en tus ojos.
- No digas bobadas.
- Dios me libre.
- Si tú no crees en Dios.
-
Lo que crea o deje de creer no es tema principal en esta conversación. Estábamos hablando de ti.
- Déjalo ya, ¿quieres?
- No.
- No era una pregunta.
- Pero me lo has preguntado.
- Eres odioso.
-
Lo sé.
- ¿Y por qué no procuras dejar de serlo?
- No me apetece.
- ¿Te gusta ser odioso?
- Me gusta ser odiado.
- ¡Venga ya!
-
Todavía no me has dicho lo que sabes.
- ¡Qué pesado! No te lo pienso decir.
- No hace falta. Ya lo se.
- Que me olvides.
-
Jamás te haría semejante falta de respeto.
- ¡¡¡Ahhhh!!! Te odio.
- Y yo te quiero.

0 Comments:

Publicar un comentario

<< Home