Cuaderno de Bitácora, Día 165 - Conversaciones
- No lo sé.
- Claro que lo sabes.
- En serio, no lo se.
- Mientes.
- ¿Cómo vas a saber tú mejor que yo lo que se o dejo de saber?
- Porque lo leo en tus ojos.
- No digas bobadas.
- Dios me libre.
- Si tú no crees en Dios.
- Lo que crea o deje de creer no es tema principal en esta conversación. Estábamos hablando de ti.
- Déjalo ya, ¿quieres?
- No.
- No era una pregunta.
- Pero me lo has preguntado.
- Eres odioso.
- Lo sé.
- ¿Y por qué no procuras dejar de serlo?
- No me apetece.
- ¿Te gusta ser odioso?
- Me gusta ser odiado.
- ¡Venga ya!
- Todavía no me has dicho lo que sabes.
- ¡Qué pesado! No te lo pienso decir.
- No hace falta. Ya lo se.
- Que me olvides.
- Jamás te haría semejante falta de respeto.
- ¡¡¡Ahhhh!!! Te odio.
- Y yo te quiero.
- Claro que lo sabes.
- En serio, no lo se.
- Mientes.
- ¿Cómo vas a saber tú mejor que yo lo que se o dejo de saber?
- Porque lo leo en tus ojos.
- No digas bobadas.
- Dios me libre.
- Si tú no crees en Dios.
- Lo que crea o deje de creer no es tema principal en esta conversación. Estábamos hablando de ti.
- Déjalo ya, ¿quieres?
- No.
- No era una pregunta.
- Pero me lo has preguntado.
- Eres odioso.
- Lo sé.
- ¿Y por qué no procuras dejar de serlo?
- No me apetece.
- ¿Te gusta ser odioso?
- Me gusta ser odiado.
- ¡Venga ya!
- Todavía no me has dicho lo que sabes.
- ¡Qué pesado! No te lo pienso decir.
- No hace falta. Ya lo se.
- Que me olvides.
- Jamás te haría semejante falta de respeto.
- ¡¡¡Ahhhh!!! Te odio.
- Y yo te quiero.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home