Cuaderno de Bitácora, Día 354 - "Una nueva vida"
Fallecí. Si señores, morí. Abandone este mundo ya hace unos cuantos días. La verdad, no fue tan traumático como mucha gente se piensa, es más algo repentino. Tu estás tranquilamente sentado y de repente, "pum", te mueres. Simple pero efectivo. Muy efectivo. Sin embargo, a día de hoy, estoy vivo. No se vayan a pensar que están hablando con alguien del otro lado o que estoy loco (que también) o alguna de esas estupideces tipo "cuarto milenio". Que va. Lo que pasa es que resucité. Si, como Jesús. No, Jesús Gil no, Jesús el Cristo, el otro mejor que no aparezca por aquí. Y como soy mas chulo que un ocho, en vez de tardar 3 días en resucitar, lo mio duró menos de 1. Fue también instantaneo. Es decir, morí y acto seguido renací. Algo increible. Y ustedes se preguntaran : Alá (está politeista hoy la cosa) ¿Cómo es posible que este tío sepa y se acuerde de su propia muerte y su propio renacimiento? Y yo les diré dos cosas: la primera que ahora mismo no se estan preguntando eso, ya lo sé, pero como soy yo el que escribe pues respondo a las preguntas que me sale de los... cajones de mi mesilla.
Y la otra es que simplemente lo sé por lógica deductiva. Me explico: en los últimos meses, y con motivo de mi cambio de condición de simple estudiante a universitario, he venido escuchando en repetidas ocasiones eso de que iba a empezar "una nueva vida". De todas las formas y colores, de personas de todas las condiciones, pero siempre el mismo mensaje. Y de repente, "zás", un dia el mensaje cambió a "ya has empezado una nueva vida". Por lo tanto se deduce que:
1º Ha habido un punto de cambio o de transición de un mensaje al otro, pues este cambio no fue progresivo sino repentino.
2º El hecho de empezar una nueva vida requiere antes haber finalizado la vida anterior. Y, según los estudios que tengo (que son de escuela pública, ya lo sé, pero ésto si nos lo enseñaron) la única forma de que una vida se acabe es la muerte. Por lo tanto, morí.
3º La única manera que me han enseñado de empezar una nueva vida (en la misma pública de antes) es la del nacimiento. Y como ya había nacido una vez, pues esta vez lo que me tocaba era renacer puesto que ya había muerto con anterioridad de acuerdo a lo dispuesto en la segunda proposición.
Conclusión: Morí y renací cuasi-instantáneamente, pero claro, me llevé un chasco. Porque claro, tanta "nueva vida", tanta "nueva vida" yo pensaba: "joder, a ver si en esta tengo suerte y salgo un George Clooney o un Tiger Woods o una mezcla entre ambos..." incluso llegue a pensar "anda, mira que si en esta nueva vida salgo mujer...". Y entonces, cuando renací, fui corriendo a mirarme al espejo con toda la intriga de saber que me había tocado y... Joder. Otra vez él. Allí delante, mirándome, con el mismo chasco que yo. El mismo plasta de los últimos 18 años. Nos lanzamos una mirada de aburrimiento y el me dijo "y lo que nos queda..." Vale lo de vivir en una casa nueva, en una ciudad nueva, rodeado de gente nueva y todo lo nuevo más que querais ponerme alrededor, pero, joder, ¿se puede considerar nueva una vida cuando delante del espejo sigues teniendo al mismo gilipollas que te ha estado siguiendo toda tu jodida existencia? ¿Qué tiene eso de nuevo? Porque yo a él le veo igual, igual de gordo, igual de feo e igual de coñazo (y supongo que el aprecio será mutuo). Sigue pensando lo mismo que antes y sigue hablando de la misma manera, incluso sigue con los mismos proyectos que tenía antaño. Así que qué mierda de nueva vida. Los... cajones de mi mesilla (la misma de antes, no, ahora es la de mi otra cama). No os hagais falsas esperanzas: la vida siempre será la misma, y de nueva nada sino más vieja cada vez. Y si volveis a oir algo parecido, recordad al Doctor House: "Todo el mundo miente".
Y la otra es que simplemente lo sé por lógica deductiva. Me explico: en los últimos meses, y con motivo de mi cambio de condición de simple estudiante a universitario, he venido escuchando en repetidas ocasiones eso de que iba a empezar "una nueva vida". De todas las formas y colores, de personas de todas las condiciones, pero siempre el mismo mensaje. Y de repente, "zás", un dia el mensaje cambió a "ya has empezado una nueva vida". Por lo tanto se deduce que:
1º Ha habido un punto de cambio o de transición de un mensaje al otro, pues este cambio no fue progresivo sino repentino.
2º El hecho de empezar una nueva vida requiere antes haber finalizado la vida anterior. Y, según los estudios que tengo (que son de escuela pública, ya lo sé, pero ésto si nos lo enseñaron) la única forma de que una vida se acabe es la muerte. Por lo tanto, morí.
3º La única manera que me han enseñado de empezar una nueva vida (en la misma pública de antes) es la del nacimiento. Y como ya había nacido una vez, pues esta vez lo que me tocaba era renacer puesto que ya había muerto con anterioridad de acuerdo a lo dispuesto en la segunda proposición.
Conclusión: Morí y renací cuasi-instantáneamente, pero claro, me llevé un chasco. Porque claro, tanta "nueva vida", tanta "nueva vida" yo pensaba: "joder, a ver si en esta tengo suerte y salgo un George Clooney o un Tiger Woods o una mezcla entre ambos..." incluso llegue a pensar "anda, mira que si en esta nueva vida salgo mujer...". Y entonces, cuando renací, fui corriendo a mirarme al espejo con toda la intriga de saber que me había tocado y... Joder. Otra vez él. Allí delante, mirándome, con el mismo chasco que yo. El mismo plasta de los últimos 18 años. Nos lanzamos una mirada de aburrimiento y el me dijo "y lo que nos queda..." Vale lo de vivir en una casa nueva, en una ciudad nueva, rodeado de gente nueva y todo lo nuevo más que querais ponerme alrededor, pero, joder, ¿se puede considerar nueva una vida cuando delante del espejo sigues teniendo al mismo gilipollas que te ha estado siguiendo toda tu jodida existencia? ¿Qué tiene eso de nuevo? Porque yo a él le veo igual, igual de gordo, igual de feo e igual de coñazo (y supongo que el aprecio será mutuo). Sigue pensando lo mismo que antes y sigue hablando de la misma manera, incluso sigue con los mismos proyectos que tenía antaño. Así que qué mierda de nueva vida. Los... cajones de mi mesilla (la misma de antes, no, ahora es la de mi otra cama). No os hagais falsas esperanzas: la vida siempre será la misma, y de nueva nada sino más vieja cada vez. Y si volveis a oir algo parecido, recordad al Doctor House: "Todo el mundo miente".
